Que abunden las palabras engarzadas en silencios,
que levanten torres maravillosas, de poesía monumentos.
Que abunden las letras hermosas e invadan mis prosas,
que abunden la risa y los recreos, la brisa y el sosiego.
Que abunden las amistades incondicionales,
el buen vino, los filosofeos, el sano alimento,
los abrazos, los besos, los jugueteos del cortejo,
que sea abundante el amor para volver trascendental el sexo.
Que abunde la respiración calma cuando aceche la prisa,
y la disciplina necesaria para entrenar los golpes certeros.
Que abunde el tiempo para hacernos el espacio,
de tirarnos en el suelo, solo a contemplar el cielo.
Que abunden los puños en alza sobre gritos de guerra,
cuando rebasen las injusticias y oprima la miseria.
Que abunden la autogestión, el compañerismo, lo solidario
cuando el yugo del Estado nos quiera marginados.
Y en última instancia que abunde el dinero,
pues ya que tengo en mi vida todo lo que quiero
lo usaría para lo mismo si fuese un tipo adinerado
que en estos versos he tratado de dejar plasmado.
que levanten torres maravillosas, de poesía monumentos.
Que abunden las letras hermosas e invadan mis prosas,
que abunden la risa y los recreos, la brisa y el sosiego.
Que abunden las amistades incondicionales,
el buen vino, los filosofeos, el sano alimento,
los abrazos, los besos, los jugueteos del cortejo,
que sea abundante el amor para volver trascendental el sexo.
Que abunde la respiración calma cuando aceche la prisa,
y la disciplina necesaria para entrenar los golpes certeros.
Que abunde el tiempo para hacernos el espacio,
de tirarnos en el suelo, solo a contemplar el cielo.
Que abunden los puños en alza sobre gritos de guerra,
cuando rebasen las injusticias y oprima la miseria.
Que abunden la autogestión, el compañerismo, lo solidario
cuando el yugo del Estado nos quiera marginados.
Y en última instancia que abunde el dinero,
pues ya que tengo en mi vida todo lo que quiero
lo usaría para lo mismo si fuese un tipo adinerado
que en estos versos he tratado de dejar plasmado.
