martes, 19 de agosto de 2014

El síndrome del super-héroe y la confrontación con el espejo del mundo. (4)

-¿Y? ¿Averiguaste algo?
-Si... -La sangre se me heló en las venas llegando a formar un bloque de hielo en mi garganta que me obligo a permanecer un tiempo callado, con la mirada perdida hacia el vacío antes de poder contestar. -Murió su novio...
-Oh... Qué pena... ¿Te contó cómo?
-Sobredosis... Se quedo duro. Lo peor es que la pobre se está cargando el peso de los actos del difunto...Como si hubiese sido su culpa que el chabón fuese un drogadicto.
-Típico. Gente que se cree poseedora de la vida de los demás... ¡Son tan egocéntricos! Les gusta pensar que tienen el poder de cambiar a alguien solo por ser su amigo, su padre, su pareja. Hasta llegue a escuchar que esa gente acusaba de egoístas a los primeros, que hacen su vida como les pinta. El claro ejemplo de que cuando hablamos de alguien más nos estamos reflejando a nosotros mismos. ¿Quién es el egoísta? Por un lado tenes al que vive su vida como quiere, que sin intención, está lastimando al que está del otro lado, por las pretensiones que tiene y que solo puedo definir como auto-flagelo, ya que su herida es producida por sus propias especulaciones y no por la mano del pobre tipo que solamente está descubriéndose. El pretencioso no solo está viviendo su vida, si no que además espera que el que es acusado de egoísta, tome todas sus decisiones bajo la presión del dolor que podría provocar al ego de sus prójimos el seguir su propio camino. Entonces, ¿Quién está acaparando a los demás para sí? ¿Quién es el egoísta verdaderamente? La lógica humana tiene fallas insólitas.  Yo no los entiendo, además de que creen que el amor se basa en la dependencia, en vez de en la libertad de que cada quien sea quién es, y viva su propia historia para poder sentir plenamente lo que es estar aquí y ahora, vivos, le temen a la muerte, martirizan a Samael, como si fuese algo profano en la vida. Que ciegos que están, por dios, y justamente ese mismo desconocimiento del sentido del amor, es el que les hace temer a la muerte, porque al amar, al dejar ser en libertad, uno puede ver morir a todo a su al rededor con paz y hasta alegría, ya que al morir se responde la gran duda existencial sobre que hay después de la muerte, claro ejemplo de que la verdad solo se descubre a través de la experiencia, y esa verdad solo yace única, singular, en el ser que la atraviesa.
-A veces me sorprende lo frío que podes llegar a ser, hablas mucho de la experiencia individual de cada espíritu que vive una vida humana, pero vos mismo no estás pudiendo aceptar que los humanos se estén equivocando tanto.
-Y bueno, yo también estoy por algo acá, y también estoy en un cuerpo humano, tengo mucho que aprender. Pero no intento salvar a nadie, no me creo ningún super-héroe ni ato a los que me rodean, ya que frente a las desventuras de la vida uno tiene que ser su propio anti-héroe.

Pedimos la cuenta, y al mismo tiempo la piba que estaba llorando, se levanta y se va. Me hizo recordar de qué estábamos hablando antes de divagar como solíamos hacerlo con frecuencia, así volvimos a la conversación.

-Bueno, el tema es que el tipo quería cambiar el mundo, creía que tenía un mensaje universal que iluminaría a la humanidad y terminaría transformando el sistema.
-Noble, pero tomando falopa... se estaba contradiciendo un poco...
-Es que no dudaría en pensar que su drogadicción, se debía a que no veía una repercusión efectiva de sus actos y su mensaje en la gente, porque claro, que el mensaje haga un clic en el receptor no depende de la fuerza de la voz del emisor, ni del peso de lo que se está transmitiendo en sí, sino más bien de que eso que se está diciendo exista de antemano en el receptor...
-Claro, porque la capacidad de entenderlo yace en él y solamente él es el que vaya a interpretar el código para integrarlo a su base de datos.
-Sí. Para decirlo de otra manera y que el lector pueda tener una visión más concreta de lo que estámos diciendo, podemos decir que si una persona que no está en contacto con su lado sensible ve un cuadro que un pintor hizo con el fin de reflejar una idea puntual, seguramente su opinión no llegué más allá de un <<Lindo cuadro>>, de la misma manera que podemos mostrar otro cuadro a una persona muy sensible e introspectiva, hecho por un pintor que no quería decir nada y solo buscaba descargar su ira terminando en una obra abstracta, y este segundo observador puede llegar a sacar conclusiones que ni el mismo artífice era capaz de hallar, que incluso desde un principio, se apartaba de la idea de dar mensaje alguno. Así mismo, donde el hombre conectado con sus sentimientos, observando tan solo un árbol, puede ver la magia de la creación y la manifestación artística de la naturaleza, el primero solo va a toparse con un pedazo de madera insípido para su espíritu.
-Y eso pasa porque como mucho se anda diciendo, aunque poco se comprenda, el exterior es un reflejo del interior, una metáfora materializada de lo que habita volátil y caótico adentro, y cuando uno está parado frente a una obra absorbiéndola, todo lo que ve en ella es una proyección de su propio subconsciente. Cabe aclarar que cuando se quiere transmitir algo específico, el éxito de tal objetivo va a depender en cierta medida del uso de los símbolos y cuán orgánicamente se identifiquen con el inconsciente colectivo que, como sabemos, está ligado a la era histórica y el contexto socio-cultural en un primer plano, pero llega a trascender el flujo del tiempo
-Podemos decir entonces que la profundidad del mensaje y la accesibilidad a su esencia no dependen tanto del creador, como sí del espectador.
-Exacto.

jueves, 14 de agosto de 2014

Fin del mundo. (3)

-Estás cumpliendo. Tres días, tres textos. Y me están gustando. Pensé que no ibas a llegar ni al segundo.
-Gracias por la confianza, por eso sos mi amigo. Si, es todo una aventura para mí. -Hubo una pausa y un gemido sufrido me saco de mi silencio.
-Me abruma la incertidumbre que me empapa con las lágrimas de aquella muchacha... Me gustaría preguntarle qué le pasa...
-No seas boludo, sentate, no te metas en los problemas ajenos... Decís que ni sabes cómo resolver tu vida, ¿y ensima le querés sumar asuntos externos?
-Creo que si uno quiere cambiar el mundo, tiene que cambiar su mundo. Yo ademas estoy queriendo salvar mi mundo. Quizá ver si la puedo hacer sentir mejor me levanta el ánimo para seguir adelante...
-No puedo creer que después de tanta depresión salga un poco de optimismo de tu aura. Está bien, no te puedo recriminar eso... Solo espero que no sea solo para chamuyártela.

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Era el fin del mundo. No había nada que hacer. No eran meteoritos, no había zombies, no nos estaban envolviendo violentamente los océanos, ni había bajado una raza alienígena para someternos a su despiadado reinado intergaláctico. No. Esto era aún peor. Era de verdad. Podía ver como la llama de la vida se iba extinguiendo frente a mis ojos, junto a todo el paisaje que me rodeaba. Yo quería salvar el planeta. Tenía ese afán como muchos por dar un empujón a la evolución de la consciencia humana. Pero se estaba acabando el mundo. Y ahora solo quería salvarla a ella, y darle un abrazo... Pero no había nada que hacer. La tenía frente a mí, su rostro era la única imagen que podía distinguir de ese paisaje que se había esfumado como el humo de un cigarrillo enredado al viento. Yo permanecía inmóvil. No había nada que hacer. Era el fin. Me estaba muriendo. Y yo que quería salvar el mundo. Ahora solo quería salvar mi mundo.

El brillo de sus lágrimas se esparcían como las estrellas en el espacio en el que solo existía su cara. Su mirada fue luna, y sus ojos el túnel.

Entonces ya no importó más nada.

martes, 12 de agosto de 2014

Arrepentir-Sé (2)

-Creo que va a ser una historia de amor... o voy a encarar por ahí la mano...
-Vos siempre tan cursi... -No, no! es que no me refiero a las historias de amor hollywoodenses que se condecoran con la medalla del best-seller por haber logrado exágerado número de bajas en el cuentaganado comercial. Me refiero a las de verdad, las que uno vive en carne.
El amor es para mí uno de los mayores maestros, que eso bueno, puede sentirlo todo el mundo... ¿Pero por qué? ¿Cómo nos enseña el amor en la vida? A través del dolor, porque como todo, se aprende con los errores, y en el amor se pone en juego el corazón, es la apuesta que abre la mesa,el que no arriesga no gana, y acá se juega a todo o nada.



Era más inmaduro, inexperto, o quizá solo un joven que quería explorar ciertos rincones de la vida, que si bien dieron muchos frutos, envenenaron la tierra que se suponía que había que regar de a dos. Yo la descuidé, y cuando volví convencido que quería quedarme en ese lugar, le di la mejor dedicación que pude, esperando que ese lugar diera flores... Pero esa tierra ya estaba contaminada... Y a ésto se sumó ese orgullo que siempre me caracterizó por tener de premisa "yo no me arrepiento de nada" Porque creía que el arrepentimiento no servía para solucionar nada. Desde mis 17 años mas o menos había contado con ésta filosofía. Hasta hoy, día en el que descubro un error fatal. El arrepentimiento no se puede usar para nada porque no es una herramienta, es un sentimiento. Es un camino que hay que transitar cuando uno se equivoca. Si uno no acepta que está por el camino equivocado, éste puede desembocar muy lejos de dónde queríamos llegar en un principio. A no ser que vivamos solo el presente y eso nos importe un carajo... Pero como les contaba, no era una persona que sabía el significado de vivir el presente, por lo que por lo general en ese camino seguía adelante sin importar nada, cuando un verdadero aquí y ahora me hubiese hecho aceptar el arrepentimiento como parte de mi sentir, y me hubiese metido entre el bosque para retomar el camino del que me había apartado.

lunes, 11 de agosto de 2014

La insoportable levedad del Ser.(1)

-Un escrito por día.
-¿Podrás lograrlo? ¿Durante cuánto tiempo?
-No tengo respuestas claras a esas preguntas... Creo que hasta que haya escrito una novela, o tenga la práctica suficiente como para lograrla. El tiempo lo va a determinar el efecto que genere en mí escribir un algo por día... Creo... No sé, ni siquiera empecé el primero... Tengo muchas dudas todavía... Pero bueno, al fin y al cabo estoy en el eterno camino a descubrirme... Yo no se si la vida se va a repetir o qué... Si voy a reencarnar. Si hay un cielo o un infierno. Ya no me preocupan esas cosas. En éste momento de mi vida estoy más ocupado tratando de comprender qué quiero hacer ahora, y quizás escribir me ayude a hallar esas respuestas.


Desde el día en que la vida me presentó el aquí y ahora (aunque a primera escucha eso suena simple de llevar a cabo), me siento más confundido qué nunca... Significó para mi una muerte, el derrumbe de mi sistema de creencias, una sorpresiva fisura en la base de mis proyecciones. Porque... De qué fundamento podrían sostenerse todas mis ambiciones por las que tanto tiempo pasé trabajando si solo he de enfocarme en el Presente. Y no estoy hablando de trabajar arduamente por un buen sueldo, o de desvelarme noches enteras estudiando por alcanzar un título que me asegure una posición económica envidiable. Me refiero a cosas mas cotidianas. Tener un hogar, formar una familia, tocar en una banda, nada muy ostentoso ni rebuscado.

Presente, sinónimo de regalo. Regalo que viene con la Libertad de accesorio. Libertad, que cuanto más amplia es, más puede pesar. Porque cuando uno es libre lo único que puede hacer es tomar decisiones, y el tomar decisiones nos carga de responsabilidad, y en ese intrincado juego la Libertad que tanto ansiamos, se convierte en un arma de doble filo, que disfrazada de hermosa mujer puede esconder a la Sirena, el monstruo que nos lleva a saltar al océano en un incontrolable impulso sediento de lo que se supone sea el sentimiento más puro y noble, el Amor.