Otro tiro en mi cabeza, otro aliento que envenena,
y sin embargo elijo yo.
Ya ni puedo dormir, es el eco de las balas
rebotando en mi craneo y no paran.
Mis palabras en falso
mis promesas en vano
mis errores fabricados
con mis propias manos
Me desvío hacia el vacío
para vaciarlo con un vicio.
Que cerrado se hace el círculo,
que vicioso es el abismo.
Codicioso es el anhelo.
¿Qué tan frío es el aliento?
El amargo en mi garganta.
Polvo de estrellas en cascada
En picada es la bajada
y precipito hacia la nada.
¿Qué estoy haciendo?
Me paro en el límite y juego
Camino cada paso hasta llegar al fondo,
y ahí la pala, para cavar más hondo.
Sintiendome perdido apunto a mi cabeza
Me tienta el vértigo al abismo,
me grita el gatillo.
Me acaricia en secreto la escopeta,
aprieto la quijada, se me funden las muelas.
Cuánta fricción.
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