Me acuerdo que cuando era chico... Va, chico... Hace un par de años no más, pero viste que cuando uno mira para atrás, después de cierta cantidad de años (aquellos que se creen profesionales en la vida, dicen que cada cinco), siempre se ve a si mismo como un pendejo boludo que no entendía nada. Buen. En ese entonces, cuando discutíamos y nos cuestionábamos con los pibes, que haríamos si nos dijesen que nos queda un corto tiempo de vida, las respuestas que solían abundar, eran las referidas a drogas, actos heroicos, o bien alguna rebeldía. Tampoco faltaba el que optaría por "apurar los trámites", y... Mas que subirse al tren, esperarlo sobre la vía, pero sin vendarse los ojos, aunque sí fumando un pucho o un porro.
Eso era si nos avisaban de una muerte terminal. Pero cuando sos pendejo, más que la del cáncer o el sida (uno se piensa inmortal, y hasta haber sido el elegido del universo para cambiar el curso de la historia a lo Luther King) la única bala que tiene la vida para liquidarte, resulta el apocalipsis. La aniquilación completa. Porque si vos te vas a morir... Es porque se van a morir todos. Porque claro... Sos fundamental para el universo, y los 14 mil millones de años desde el big bang, fueron solo el complot cósmico para tu gran historia crística. Entonces si se acaba, es porque dios se hincho las pelotas (o está muerto diría el loco que antes de morir le pidió perdón a un caballo abrazándolo) de darle chances al humano, y si bien paso los últimos 14 mil millones de años acomodando las piezas para que vos salves a la humanidad, perdió la paciencia y decide hacer <<shift+supr>> a la carpeta <proyect earth>.
Y ahí estas vos con los pibes, 17 años, fumando prensado de la villa y tomando termidor con bártulos (creo que ahora entiendo porque decía tantas boludeces) debatiendo como si fuesen la sobremesa del banquete, allá por el 500 a.C. Mirando al mediterráneo desde la Acrópolis, enumerando y describiendo con ingenua certeza, cuales serían las mejores maneras de esperar el Armagedón.
-Completamente drogado.
-Si boludo, si en algún momento confirman que es el fin del mundo, pegamos una plancha de pepas y un kilo de flores.
-Mal vieja, va a ser un flash estar re loco en el fin del mundo. Y garchamos todos entripados en el parque hasta que esplote el meteorito.
-¿Viste que dicen que descubrieron que los mayas tenían un calendario que se acaba el 21 de diciembre del 2012?
-Nahh... ¿Postre?
-Se. Y que como que desde ese momento ya tenían la fecha del fin de la raza humana.
-Hu bueno... ¡Ya está! El 17 de diciembre pegamos la plancha, y un par de meses antes nos plantamos 10 tremendas ligustrinas de chala, como para llegar a la fecha y que no se nos acabe.
-Pero es el 21... ¿Por qué las planchas el 17?
-Y... Así arrancamos con tiempo y para el 21 el meteorito va a ser un dragón.
Mentira.
Para el 2012 ya estábamos tomando falifrú, y si no mal recuerdo, el 21 de diciembre de ese año, si bien ya sabíamos que no se terminaba el mundo, estábamos como las piedras de las pirámides... Como rulo de estatua, duro y doblado... Por lo que en todo caso lo único que nos preocupaba que se acabara, era la bolsa.
A demás se supo que el calendario maya no anunciaba el Apocalipsis, sino más bien, el fin de un año galáctico. Pero nosotros tomamos igual, porque ya nos habíamos olvidado de aquellas charlas.
Hoy pienso muy distinto. Si se acabara la vida humana en la tierra, no me drogaría... Probablemente hiciera un último asado, me tomaría una copita de un vino robado, del más caro, un par de sequitas no más, un polvo, y al parque a esperar. Pero no completamente drogado, quizá llegado el momento ni siquiera un poco fumado. Porque si hay algo que aprendí con tanto exceso, es el valor de estar sobrio. De poder pensar como uno mismo es, sin la influencia y las vueltas mentales que te hacen dar la drogas. Que ver y sentir con claridad, esta buenísimo. Que estar careta está re piola y que el oxigeno, a demás del amor, es la mejor droga. Por lo tanto hoy preferiría que si me anuncian un cáncer o que vamos a tener el mismo destino que los dinosaurios, me iría al parque o al río, con mis amigos, y tomando de la mano a una mujer que lo viese como yo. Esperando. Despierto. Porque si hay algo que me di cuenta después de tanto exceso, es que el dia que me muera, quiero estar vivo.
El crecimiento surge con el movimiento interior y asi lo expusiste.
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