Nunca voy a dejar de amarte.
Ni a vos.
A vos tampoco.
A todas las voy a amar toda mi vida.
Volveré a enamorarme una y mil veces de sus miradas,
y acariciaré sus rostros en mi memoria,
seguiré haciéndoles el amor en mis sueños,
y la luz en sus sonrisas guiarán mi camino al cielo.
Porque sí, estoy seguro que cuando esté muriendo,
serán ustedes, todas,
artífices de mi último rostro sereno.
Y si me dieran a elegir,
volvería a vivir una vida entera
con cada una jugando a mi lado,
descubriendo que es solo ilusión el tiempo.
Veo el despertar y con ello el genesis.
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