jueves, 17 de julio de 2014

Mate con estrellas.

Eso pedía... nada más... Un momento que se sabía que iba a ser eterno...

Pero la noche, tan bella no solo se decora de estrellas...
De hecho, ellas existen gracias a la oscuridad que las rodea...
Y yo creo... o más bien veo, que todos somos un poco así... Que todo es un poco así...

Un faro que alumbra desde el centro con una fuente infinita de energía que emana luz, el corazón,
rodeados por un infinito mar de oscuridad... que ni siquiera voy a llamarlo dolor. Prefiero decirle,
desconocimiento. Páginas en blanco... O en negro...

A veces me pregunto por qué me da tanto miedo estar frente a una página en blanco,
cuando tantas veces me ha liberado...

Sea quizá la presión... El saber que estar frente a ella, inevitablemente me va a exigir crear algo;

lo que sea.


Un dibujo.

Una historia.


Un poema.



O dejarla en blanco, y someterse al vacío.

Yo no sé qué es mejor... Si escupir tinta... O quedarme callado...

Lo que se es que esa historia que escriba, se va a transformar en pasado...

Y que voy a querer guardarlo... O arrugarla con mis manos, fundirla en mis puños y hacerla cenizas...






Lo que se es que cuando escribo algo, me gusta poder conservarlo. Mate-realizarlo.

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