viernes, 13 de abril de 2012

A punto de partir.

Faltan exactamente 24 horas y 42 minutos, en el momento en que escribo las primeras palabras de ésta redacción, para que parta rumbo al sur, rumbo al frío, teniendo que lograr calentarme sólo con mi ferviente espíritu, que por como se encuentra en éste momento, dudo que se vuelva difícil :P.

Vivir la transición. Como vivir que tus huesos vallan encontrando su lugar en tu cuerpo, sin dolor, porque claro uno aprende a asimilarlo con la experiencia, pero con esa sensación siempre de semi-incomodidad que uno siente cuando se hace sonar los dedos o la espalda o el cuello.

¿Cuántas veces nos hemos visto frente al espejo ya? Vislumbrando esas formas, que por más extrañas que nos resultan, nuestra personalidad forman. Entendiendo, comprendiendo y deseando cambiarlas. ¿Por qué? Y Pues  porque uno busca mejorar, busca siempre ser mejor persona. -Y si no sos uno de esos, te lo sugiero, es muy provechoso.- Se sabe que con solo perseguir eso, uno cada día va luchar por ser alguien mejor para el mundo, y si somos mejores para el mundo, nos volveremos mejores para nosotros mismos.
Ensayalo.
Experimentalo:
Siempre que obres con el corazón estarás llendo por buen camino. Pero por Diós, no seas Ególatra y no te confundas el obrar con el corazón, con los intereses de tus reacciónes químicas, que lamentablemente muchas veces uno confundo (yo cada vez menos, gracias a reconocer que erro. -Fundamental también para crecer, porque si uno no reconoce sus errores jamás vé qué tiene que cambiar.-)

Y un día te vas a volver a ver frente al espejo, y vas a ver que por más ruloso o lacio tengas el pelo, enrealidad no vas a tener pelo. Por más oscuros o claros tengas el color de los ojos, enrealidad ahí vas a tener una Mirada. Te vas a ver frente al espejo acariciándote los párpados con tus besos. Con tus propios dedos. Y le vas a estar diciendo: "Te amo" Incondicionalmente, que sigifica que más allá de lo que esperes o especules de esa persona, vas a querer sobre todas las cosas verla ser aun mejor con su mundo, con su entorno, porque uno se busca el aire que respira por suerte, cuando deja la infancia, eso es lo que aprendemos en la adolescencia, y lo que aplicamos al dejarla atrás. Vas a querer verla atravezar todos los obstáculas y enfrentar todos sus miedos. Hasta el miedo a decir "Te amo" incondicionalmente. Y te vas a ver frente a esa Persona que lo repite como tus propios ecos cordilleranos, y transformándolo en algo tan sutíl como ésta oración: "Ojala hubiese  uno como vos para cada persona."

1 comentario:

  1. Muy buen viaje a lo desconocido que se vuelve parte de uno y todo lo justifica y avanza.
    Que la Luz de lo bueno ilumine tu camino certero y novedoso con fuerza y mucha alegría de cambio.
    Hasta muy pronto querido ser de caminos patagónicos, ricos en espíritu y alma.
    Cris.

    ResponderEliminar