jueves, 3 de septiembre de 2015

Lo vi con mis propios ojos.

Yo lo vi con mis propios ojos.
mi rostro desfragmentándose
en hojas al viento.
En estrellas...
Tiritando y latiendo.
Vi el universo.
Galaxias en movimiento.
Supernovas naciendo y muriendo
al mismo instante.
Yo vi, si, con mis propios ojos,
la inexistencia del tiempo, irrelevante.
Vi al amor cojerse al odio,
y en su orgasmo,
la explosión primera de la existencia,
extinguirse exhalando exactamente
el último aliento.
Yo vi con mis propios ojos
cuando engendraron al movimiento,
hasta desvanecerse en sí mismo,
por acción del mismo movimiento.
Yo vi todo eso, si, con mis propios ojos,
tan solo cerrando los párpados
y mirando hacia adentro.