sábado, 17 de mayo de 2014

Dame más: música

El jazz y tu lengua, dibujando una melodía en mi boca,
que sabe a calor, calor musical, vibración en toda mi piel,
invade mi pecho, y tanta calidez me derrite el vientre,

    se me ablandan los tobillos
los pies.

Y tras el volumen al mango:

Silencio.

Vacío.




El espacio que te pide creación.